Indigencia
Desde la altura de un aluvión artístico
Desde aquella altura tuvo la sensación de estar quebrado
Una sombra en su cabeza, una especie de casa muda
Un botón en la mesa, un abrigo de invierno, olvidado e inexistente…
Un calabozo ruidoso se incendió
y una constelación de estrellas que trajo el viento
Terminó silbando una canción incendiaria y sublime
La catástrofe y el caos se apoderaron del espacio
Un hogar, la selva
Un hogar de amor, el corazón vino a callar el pensamiento
Pues cada vez se volvía más obsceno y ni los viajes ni los recuerdos pudieron reprimir
Los crímenes cometidos, ni los libros ni las oraciones ni el calabozo oscuro.
Si la chispa que incendió la prisión tuviera un nombre
Ustedes ya estarían escuchándolo.
Pudo ser un susurro
O una gota de agua que en algún sueño
Desbordó un río y todo se cubrió hasta una gran altura, que desafiaba toda ley de fuerza universal.
Todo se lleno de imaginación
Pero en medio de tanto ruido, en medio del aluvión
Los corazones solitarios se vieron en un espacio vacío
Desconectado del poder, de la opresión y del dominio
No fueron nunca más reyes siendo náufragos
Y sus conquistas en terrenos desiertos no tuvieron gloria
Ni las batallas victorias
Ni las derrotas tristeza, ni mujeres, ni hombres, ni infancia que llorar.